Porque caen nuestras passwords (las claves)

 

 

Un viejo "chiste" dentro del ámbito de la seguridad informática…

¿Cuál es el eslabón más débil de la cadena de seguridad en sistemas informáticos?.

El usuario final!!!

 

Si usted se sintió afectado alguna vez, por favor preguntase si la clave para acceder a su sistema tiene algo que lo relacione con usted mismo.

Por ejemplo: si usted se llama Alberto y tiene 42 años de edad, esta casado con Alicia y su hija se llama Rosana..

....¿Su password es algo como "alber_42" o "AAR" o "alalro"?

 

En sistemas informáticos, mantener una buena política de seguridad de creación, mantenimiento y recambio de claves es un punto crítico para resguardar la seguridad y privacidad. 

Comencemos por ver la forma en que nuestras claves pueden caer en manos inapropiadas, mediante un antiguo método denominado "Fuerza Bruta" donde el atacante simplemente prueba distintas combinaciones de palabras hasta dar con la clave del usuario.

 

Muchas passwords de acceso son obtenidas fácilmente porque involucran el nombre u otro dato familiar del usuario y, además, esta nunca (o rara vez) se cambia. En esta caso el ataque se simplifica e involucra algún tiempo de prueba y error.

Otras veces se realizan ataques sistemáticos (incluso con varias computadoras a la vez) con la ayuda de programas especiales y "diccionarios" que prueban millones de posibles claves, en tiempos muy breves, hasta encontrar la password correcta.

 

Los diccionarios son archivos con millones de palabras, las cuales pueden ser posibles passwords de los usuarios. Este archivo es utilizado para descubrir dicha password en pruebas de fuerza bruta. Actualmente es posible encontrar diccionarios de gran tamaño orientados, incluso, a un área específica de acuerdo al tipo de organización que se este atacando.

 

A continuación podemos observar el tiempo de búsqueda de una clave de acuerdo a su longitud y tipo de caracteres utilizados.

La velocidad de búsqueda se supone en 100.000 passwords por segundo, aunque este número suele ser mucho mayor dependiendo del programa utilizado.

 

Cantidad de Caracteres del Password

-26-
En letras Minúsculas

-36-
En Letras y Dígitos

-52-
En Mayúsculas y Minúsculas

-96-
En Todos los Caracteres

6

51 minutos

6 horas

2,3 días

3 meses

7

22,3 horas

9 días

4 meses

24 años

8

24 días

10,5 meses

17 años

2.288 años

9

21 meses

32,6 años

890 años

219.601 años

10

54 años

1.160 años

45.840 años

21.081.705 años

 

Aquí puede observarse que si se utilizara una clave de 8 caracteres de longitud, con los 96 caracteres posibles, puede tardarse 2.288 años en descifrarla. Esto se obtiene a partir de las 968 (7.213.895.789.838.340) claves posibles de generar con esos caracteres.

 

Partiendo de la premisa en que no se disponen de esa cantidad de años para analizarlas por fuerza bruta, se deberá comenzar a probar con las claves más posibles, comúnmente llamadas Claves Débiles.

 

Según demuestra un análisis realizado sobre 2.134 cuentas y probando 227.000 palabras por segundo:

Otro estudio muestra el resultado obtenido al aplicar un ataque, mediante un diccionario de 62.727 palabras, a 13.794 cuentas:

 

Esto alarmantes datos fueron posibles porque existían claves nulas:

Que corresponde al nombre del usuario; a secuencias alfabéticas tipo 'abcd'; a secuencias numéricas tipo '1234' a palabras que existen en un diccionario del lenguaje del usuario; a que el usuario se llama Alberto y su clave es 'Alber'.

 

Este simple estudio confirma nuestra mala elección de contraseñas, y el riesgo se incrementa si el atacante conoce algo sobre la víctima, ya que podrá probar palabras relacionadas a su persona o diccionarios orientados.

 

 

Normas de Elección de Claves:

Se debe tener en cuenta los siguientes consejos:

1.    No utilizar contraseñas que sean palabras (aunque sean extranjeras), o nombres (el del usuario, personajes de ficción, miembros de la familia, mascotas, marcas, ciudades, lugares, u otro relacionado).

2.    No usar contraseñas completamente numéricas con algún significado (teléfono, D.N.I., fecha de nacimiento, patente del automóvil, etc.).

3.    No utilizar terminología técnica conocida.

4.    Elegir una contraseña que mezcle caracteres alfabéticos (mayúsculas y minúsculas) y numéricos.

5.    Deben ser largas, de 8 caracteres o más.

 

Normas para proteger una password

La protección de la contraseña recae tanto sobre el administrador del sistema como sobre el usuario, ya que al comprometer una cuenta se puede estar comprometiendo todo el sistema.

 

RECORDAR:

"Un password debe ser como un cepillo de dientes. Úsalo cada día; cámbialo regularmente; y NO lo compartas con tus amigos".

 

Algunos consejos a seguir:

1.   No permitir ninguna cuenta sin contraseña. Si se es administrador del sistema, repasar este hecho periódicamente (auditoria).

2.    No mantener las contraseñas por defecto del sistema. Por ejemplo, cambiar las cuentas de Administrador, Root, System, Test, Demo, Guest, InetUser, etc.

 

 

3.    Nunca compartir con nadie la contraseña. Si se hace, cambiarla inmediatamente.

 

 

4.    No escribir la contraseña en ningún sitio. Si se escribe, no debe identificarse como tal y no debe identificarse al propietario en el mismo lugar.

 

 

5.    No teclear la contraseña si hay alguien observando. Es una norma tácita de buen usuario no mirar el teclado mientras alguien teclea su contraseña.

 

 

6.    No enviar la contraseña por correo electrónico ni mencionarla en una conversación. Si se debe mencionar no hacerlo explícitamente diciendo: "mi clave es...".

 

 

7.    No mantener una contraseña indefinidamente. Cambiarla regularmente. Disponer de una lista de contraseñas que puedan usarse cíclicamente.

 


Conclusión:

Una parte fundamental de nosotros mismos y de nuestro trabajo depende de las passwords elegidas y de su complejidad.

La implementación de passwords seguras debería ser el principal objetivo cuando decidimos ("nos damos cuenta") que lo que somos y hacemos es importante. 

Esta implementación depende de la educación que cada usuario recibe, de las políticas de seguridad aplicadas y de auditorias permanentes.